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Los desafíos del comercio electrónico en la última milla

Logística E-commerce

11 de diciembre 2018

Trabajar en la complejidad de los marketplace y adaptar el servicio a los clientes son algunas de las claves para una logística eficaz.

El líder de las ventas tiene un nombre: e-commerce. La plataforma que ha revolucionado la forma de comprar en todo el mundo ha sido determinante no sólo para facilitar y agilizar dicho proceso a los consumidores, sino que también para aumentar las ventas en las compañías que la incorporan en sus sitios web.

Un fenómeno que se ha reflejado en importantes hitos como el Cyber Monday 2018, que marcó récord en ventas, superando los US$ 233 millones en compras online, un alza del 23% respecto a 2017.

José Pablo Berardi, gerente e-commerce de Chilexpress, afirma que en este último evento “aumentamos aproximadamente un 40% las ventas online, comparadas con el año anterior, lo que significa prácticamente el doble de lo que creció el mercado. Además, rompimos la barrera histórica de envíos”.

Con el mayor interés por comprar online, también crecen las exigencias de los consumidores en despacho para maximizar la experiencia de usuario, entre las que destacan, por ejemplo, los menores tiempos de entrega.

Una oportunidad que Chile ha sabido enfrentar, posicionándose en 2018 como el país con la mejor industria logística de América Latina, escalando del puesto 46 al 34 y dejando atrás a Panamá (antiguo líder de la región) en el lugar 38, según el último Índice de Desempeño Logístico que realiza anualmente el Banco Mundial a nivel global.

Desafíos logísticos para seguir potenciando el e-commerce

Juan Pablo Sepúlveda, gerente comercial de Chilexpress agrega que “la logística es lo que está conectando a los e-commerce con los clientes finales, y además, provee parte importante de la experiencia de compra. Por lo tanto, en la medida que la logística cumpla bien su rol, la relación del comercio electrónico con sus clientes se verá fortalecida y fidelizada”.

A corto plazo, los desafíos de Chilexpress en la última milla son:

  1. Anticiparnos a las nuevas necesidades del cliente con más y diferentes puntos de entrega y adaptando nuestro servicio a su conveniencia. Por ejemplo, con opciones de entrega en casa o retiro en tienda.
  2. Contar con 1.000 puntos de entrega física (Pick Up) para que los clientes retiren en cualquiera de estos cuando estimen conveniente.
  3. Hacernos cargo de modelos que son cada vez más complejos, como los marketplace, donde hay que unir muchos puntos de origen y destino.  
  4. Ser capaces de manejar la complejidad y las nuevas expectativas de los clientes de forma simultánea en un escenario de crecimiento acelerado.

El crecimiento del e-commerce impacta positivamente en la productividad y rentabilidad de la industria, con importantes oportunidades en torno a la eficiencia de las cadenas logísticas.